miércoles, 26 de enero de 2011

Guerras voraces.

"En 1975, el rey de Marruecos invadió la patria saharaui y expulsó a la mayoría de la población.
El Sáhara es, ahora, la última colonia de África.
Marruecos le niega el derecho de elegir su destino, y así confiesa que ha robado un país y que no tiene la menor intención de devolverlo.
Los saharauis, los hijos de las nubes, los perseguidores de la lluvia, están condenados a pena de angustia perpetua y de perpetua nostalgia. Las Naciones Unidas les han dado la razón, mil y una veces, pero la independencia es más esquiva que el agua en el desierto.
Mil y una veces, también, las Naciones Unidas se han pronunciado contra la usurpación israelí de la patria palestina.
En 1948, la fundación del Estado de Israel implicó la expulsión de ochocientos mil palestinos. Los palestinos desalojados se llevaron las llaves de sus casas, como habían hecho, siglos antes, los judíos que España echó. Los judíos nunca pudieron volver a España. Los palestinos nunca pudieron volver a Palestina.
Los que se quedaron fueron condenados a vivir humillados en territorios que las continuas invasiones van encogiendo cada día.
Susan Abdallah, palestina, conoce la receta para fabricar un terrorista:
Despójelo de agua y de comida
Rodee su casa con armas de guerra.
Atáquelo por todos los medios y a todas las horas, especialmente en las noches.
Demuela su casa, arrase su tierra cultivada, mate a sus queridos, especialmente a los niños, o déjelos mutilados.
Felicitaciones: ha creado usted un ejército de hombres-bomba."

viernes, 14 de enero de 2011

Vacaciones en Paz


Vacaciones en Paz
Este programa supone el compartir con un niño o niña saharaui los meses de julio y agosto, realizaremos varias charlas por todo Álava para presentaros e informaros sobre el programa de este nuevo año y para que nos pregunteis todo lo que queráis saber.
Mañana, 15 de enero nos vemos en Legutiano
A las 18:00 en la Casa de la cultura.

¡Os esperamos!

miércoles, 5 de enero de 2011

Después de todas las vías pacíficas, ¿qué?

Fuente: Periódico "Público".
Ilustración de Patrick Thomas

SÁHARA Y EL DERECHO INTERNACIONAL.

Juan Soroeta Liceras, Juan Miguel Ortega Tirol y otros 71 profesores de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de 32 universidades españolas, además de la Asociación Española para el Derecho Internacional de los Derechos Humanos (AEDIDH)

La violación sistemática de los derechos humanos de la población saharaui en los territorios ocupados es una triste realidad desde hace más de tres décadas. Pero la forma en que el Ejército marroquí procedió a desmantelar el campamento de Agdaym Izik y la represión posterior desplegada a lo largo de todo el territorio han llevado la situación al límite. Estamos ante graves violaciones de derechos humanos, que no son más que la consecuencia última de otra grave violación: la del derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, afirmado con rotundidad por la ONU.

España tiene la obligación jurídica de promover el ejercicio del derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, pues es, de iure, la potencia administradora del territorio. Mediante los acuerdos tripartitos de Madrid, España entregó el territorio a quienes, tal y como ya había afirmado la Corte Internacional de Justicia, no tenían título jurídico sobre él. Como ha señalado la Asamblea General de la ONU, un Estado no pierde la condición de potencia administradora, ni queda liberado del cumplimiento de las obligaciones que se derivan de ella, por el simple hecho de afirmarlo.
En consecuencia, tal y como estableciera la Asamblea General en 1979, Marruecos es la potencia ocupante ilegal del territorio, de la misma forma que lo es Israel en los territorios ocupados palestinos. Por ello, Marruecos viola sistemáticamente, entre otros, el IV Convenio de Ginebra, que establece las obligaciones de la potencia ocupante, entre las que destaca la prohibición de trasladar parte de su propia población al territorio ocupado (art. 49). En la actualidad, se estima que en el territorio hay cuatro colonos marroquíes por cada saharaui.

Como consecuencia de la ilegalidad de la ocupación del territorio por Marruecos, ningún Estado, ni siquiera Francia, su más fiel e incondicional aliado, ha reconocido la anexión. Por esta misma razón, tal y como ha señalado la Asesoría Jurídica de la ONU y ha corroborado el Parlamento Europeo en sendos dictámenes, la explotación de los recursos naturales saharauis sin el visto bueno de sus representantes (Frente Polisario), y sin que repercuta en beneficio de la población saharaui, constituye una violación del Derecho Internacional. La Unión Europea, que alardea de defender los derechos humanos en el mundo, condicionando la aplicación de sus acuerdos con terceros estados al respeto por estos de los derechos humanos, mira a otro lado cuando se trata de Marruecos y viola conscientemente el Derecho Internacional.

Pero merece la pena analizar, siquiera someramente, los argumentos del Ejecutivo español para no condenar la situación actual y no apoyar decididamente la aplicación del Derecho Internacional. Apoyar la libre determinación del pueblo saharaui no supone ponerse del lado de una de las partes, sino simple y llanamente defender la aplicación del Derecho Internacional, lo que, además, ya hiciera en el conflicto de Irak.

Un argumento ya clásico es que España mantiene una posición de “neutralidad activa” ante el conflicto. Pero la neutralidad no existe en Derecho: quien no apoya su cumplimiento está apoyando su violación. Por otra parte, nuestro Gobierno ha llegado a sostener que Marruecos podría considerar tal condena como una injerencia en sus asuntos internos. Pues bien, desde la aprobación de la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, de la que ahora se cumplen 50 años, y que sentó en gran medida las bases de la descolonización, está fuera de cualquier discusión mínimamente rigurosa el hecho de que no se trata de un asunto interno marroquí, sino internacional, porque el Sáhara Occidental es un territorio pendiente de descolonización y no forma parte del territorio marroquí.

Tras su victoria electoral, el Gobierno socialista afirmó que los principios éticos y el respeto del Derecho Internacional inspirarían su acción exterior, pero ahora son los “intereses nacionales” los que prevalecen sobre aquellos. Pero es que, además, de la forma en que está actuando ni siquiera está garantizado ese interés nacional, pues Ceuta y Melilla han sido y seguirán siendo moneda de cambio en nuestras relaciones con Rabat, con o sin Sáhara por medio; la inmigración ilegal seguirá siendo organizada desde las costas saharauis y marroquíes por quienes pretenden luchar contra ella; y la eficacia de Marruecos como freno a la entrada del integrismo terrorista en Europa –que, por otra parte, es abiertamente rechazado por la sociedad saharaui, que practica una versión abierta del islam– puede, al menos, ponerse en entredicho tras los atentados de Casablanca (contra la Casa de España, en 2003) y Madrid (2004).

Tras tres lustros de guerra de liberación nacional, en 1991 el Frente Polisario decidió sustituir las armas por las urnas, en la confianza de que Naciones Unidas sería capaz de llevar a buen puerto un Plan de Paz que había sido negociado libremente por las partes. Pero, desde su puesta en marcha, este Plan fue boicoteado por Marruecos, tal y como ha denunciado, entre otros, James Baker. Existe ya un censo para el referéndum confeccionado por Naciones Unidas, pero el veto francés impide su celebración. Mientras el Plan de Paz continúa estancado y en el Sáhara ocupado se producen estas graves violaciones de derechos humanos, nuestro país se preocupa de su interés nacional, la Unión Europea del suyo y Naciones Unidas se limitan a “deplorarlas”. En esta tesitura, si finalmente se le impide al pueblo saharaui decidir libremente su futuro mediante un referéndum de autodeterminación, en los términos que establecen las resoluciones de Naciones Unidas, nadie le podrá acusar de no haber explorado todas las vías pacíficas imaginables para poner fin a su sufrimiento.




lunes, 27 de diciembre de 2010

Llega arte cubano al pueblo saharaui

Fuente: http://www.radiohc.cu/espanol/a_noticiasdecuba/2010/dic/26/b1saharaui.htm

Aeropuerto de la Habana (Cuba)

Una delegación de artistas cubanos llegó a Argelia para deleitar a los residentes de los campamentos de refugiados saharauis en la provincia de Tinduf.

Procedente de Túnez, donde debutó con ovacionadas actuaciones la pasada semana, el grupo de la nación caribeña ofrecerá dos actuaciones a los refugiados en esos campamentos.

La iniciativa fue coordinada por la embajada cubana en Argelia y los ministerios de Cultura de Cuba, y de la República Árabe Saharaui Democrática.
El frío impío del desierto se esfumó momentáneamente en la República Árabe Saharauí Democrática (RASD) cuando refugiados disfrutaron de melodías y danzas de Cuba, devenidas gestos renovados de solidaridad.


En presencia de la ministra de Cultura y miembro del secretariado del Frente Polisario, Jadiya Hamdi, el trío musical Dinoh y tres parejas de baile del Conjunto Folclórico Nacional de Cuba regalaron una noche que calentó el invierno y, sobre todo, revitalizó esperanzas.
Fue la mejor noche de mi vida que he pasado en este desierto, expresó a la prensa henchido de satisfacción Mohamed Abdullah, apodado Garbanzo y que tras cursar estudios en la isla de 1989 a 2004, se graduó de Geología.


Y es que la vida de este campamento, uno de los cinco que conforman la RASD en territorio cedido por Argelia, se alteró desde este domingo cuando llegó la comitiva antillana a convivir con los saharauíes en sus jaimas, tiendas de campaña beduinas ahora algo más confortables respecto a las originales.
El hecho de que una inmensa parte de quienes viven aquí se autodefinen como cubanos por haber cursado estudios en la nación caribeña, hizo que el público coreara, bailara y tatareara rítmicas canciones como Saoco, La vida es un carnaval o la Guantanamera, que cerró un espectáculo para la posteridad.
Dos gigantescas banderas del Sahara Occidental y de Cuba presidieron el escenario que estuvo flanqueado por pancartas con fotos de cinco antiterroristas presos hace más de 12 años en Estados Unidos y reclamos a Washington de que los libere y cese la injusticia.


Esos mismos carteles eran agitados junto con banderas pequeñas por el público, mientras niños movían con cierta timidez escénica, pero clara disposición solidaria, los pabellones cubanos sobre el escenario.
La mítica canción “Ché, Comandante” despertó pasiones y gritos de vivas para Cuba, Fidel Castro, Raúl Castro y un Sahara libre de la ocupación marroquí, cuando la intérprete del trío Dinoh ratificó que !venimos a darle toda la alegría de mi país para ustedes, los queremos! .


La velada, en el que el folclor afrocubano y el profesionalismo de los danzantes desataron expresiones de admiración, también contó con la participación de un conjunto artístico de este campamento que interpretó canciones y danzas tradicionales saharauíes.


Gran emoción insufló también la cantante saharaui Mariam Hassan al poner voz con lírica sonoridad árabe al tema Chica torturada y arengar con gratitud cubanos, hermanos, el Polisario les da la mano, o el músico Mohamed Embarik Murakchi al agregar versos martianos a la Guantanamera.


Una antesala de lo que se vislumbraba como una noche de fraternidad desbordada entre hermanos la propició el director general del Ministerio de Cultura, Mustafa Mohamed Fadel, al describir la estancia de los artistas cubanos como un nuevo modo de apoyo al que nos tienen acostumbrados .
Siempre vimos la firmeza de la Revolución cubana, que ha sido guía para los pueblos en su resistencia a la opresión y el imperialismo , dijo el funcionario al recibir a los artistas y subrayar que esta visita no es sólo de un grupo musical, sino una delegación de pueblo .


Los cubanos, explicó por su lado el jefe de la delegación Goeber Guiberc, sentimos pleno orgullo de poder tributar arte y solidaridad a los hermanos saharauíes, y aseguró que es la voluntad del Gobierno, del pueblo y de la dirigencia política de su país.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Eguberri on!


Ospatu edo ez egun hauek zoriontsu izatea espero dugu.
Aldi berean 2010rra utziko dugu, urte gogorregia hainbeste maite dugun herriarentzat.
Beste urte bat jarraituko dugu beraiekin.
Elkarteko kide bati zoriontzeko aprobetxatuko dugu ere: ZORIONAK JOSUNE!
Pozik bizi.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Un joven saharaui en coma por un disparo en la cabeza por parte de la policia marroquí

Fuente:  http://www.porunsaharalibre.org/
El joven saharaui, Said Uld Sidahmed Uld Abdelwahad, de 26 años de edad, más conocido por Dambar, que vive en el barrio de Casapiedra, licenciado y trabajador del ayuntamiento de El Aaiún, se encuentra en estado clínico de coma, con muerte cerebral, en el Hospital de Belmedi, situado en la ciudad de El Aaiún, próximo al cuartel de la MINURSO, por el disparo que le ha realizado entre los ojos un policía marroquí, a quema ropa, en la calle y tras una discusión por diferencias de opinión sobre el Sahara, desconociéndose en este momento los pormenores de la agresión, teniendo alojada en la cabeza una bala de pistola, que le ha provocado, según fuentes de la propia familia, la muerte cerebral.

El hecho se ha producido en el barrio conocido como “Viviendas del Cabildo”, según les ha manifestado la policía a los familiares del joven Said. Sobre las 02:30 h de la madrugada del día 21 al 22 de diciembre, la policía denominada “los croatas”, de los GUS, junto con policías de paisano de los servicios secretos, se personaron en el domicilio de la familia de Said, dando fuertes golpes en la puerta para notificar la noticia, para que les proporcionasen la documentación de la víctima, llevándose la documentación e hicieron que les acompañase el hermano mayor, lo introdujeron en un coche y lo llevaron a presencia del gobernador de El Aaiún, (el Waly, máxima autoridad de la ciudad), el cual le comunicó y confirmó que su hermano había recibido un disparo entre los ojos, de un policía y que se encontraba en estado muy grave en el hospital. El Waly le instó a que no comunicasen el hecho con nadie para solucionarlo de forma privada y así que no fuera conocido el hecho. El hermano sufrió la conmoción de la grave noticia, no pudiendo articular palabra, desplazándose inmediatamente al hospital donde se encuentra la víctima y allí pudo, junto con su familia, conocer el estado crítico en que se encuentra.

Allí, en el hospital, se encuentra mucha población saharaui y el hospital está acordonado, con numerosa presencia de policía, gendarmería real y otras fuerzas.

lunes, 20 de diciembre de 2010

REFUGIADOS/AS


El hombre del desierto esperó demasiado, dice la canción. Es cierto. Y el Gobierno español elude su responsabilidad a la hora de exigir con valentía una solución sostenible que atienda a las exigencias legítimas de los saharauis. No basta con gestos, no basta con la ayuda que el gobierno a través de sus oficinas de cooperación internacional otorga a los campos de refugiados en Tinduf. Hay que exigir que se respeten los derechos del pueblo saharaui en lo que respecta a su autonomía, a su territorio, a su soberanía.

Refugiados. Desplazados de sus hogares sueñan en su eterna noche con el retorno mientras el planeta duerme febril y agitado por las pesadillas.
Mira tu entorno más cercano. El paquete de tabaco descansando sobre la mesa de la cocina, el cenicero a medio llenar, la foto de tus hermanos en la estantería, congelados en aquel tiempo en el que la vida estaba aplazada y todo era más sencillo, el libro que te acompaña en el metro camino del trabajo, tu ropa dormida en el armario, la cama deshecha por la mañana, la cafetera que tiembla a punto de regalarte el segundo sabor del día (pongamos que el primero fue el de unos labios), tus discos ya gastados por el intenso girar que arranca el humo de sus melodías, las paredes de tu casa, su techo, el refugio en el que hiciste planes, amaste, soñaste, lloraste, el camino que te lleva al trabajo, la pequeña tienda de tu calle en la que un hombre de acento irreconocible introduce las viandas en la bolsa, el bar donde bebiste la penúltima cerveza, piensa en lo más pequeño y en lo más grande, en el armazón que rodea tu vida, dándole la forma equilibrada que sopesas en tus manos en las horas de balance.

Ahora piensa que te lo quitan todo. Que queda un hueco en tu pecho, en tu cabeza, que reducen a cenizas los recuerdos, que desclavan los alfileres que anclaban tu vida al tapiz de la historia, piensa que desaparecen todos los tesoros que acumulaste en una vida de esfuerzo y búsqueda. ¿Dónde refugiarse de tanta ausencia? ¿A qué aferrarse cuando en tu pasado queda un espacio en blanco allí donde se escribieron los días azules de la infancia? Quizá sea algo así ser un refugiado. Ver como el alma se parte en pedazos y uno trata de atar los restos con los alambres que encuentra camino del exilio.

Queda mucho por hacer. Y acordarse de vivir, es saber que estar vivo supone asumir el reto de devolverle la vida a aquellos a los que se la robaron.

[Ismael Serrano]


NOSOTROS/AS CONDENAMOS.